Escarbar

viernes, agosto 13, 2010



Creo que nunca hablamos bien de las cosas, ni de las no cosas. Solo hacíamos lo que no teníamos que hacer, y en vez de intentar parar la corriente solo girábamos mas rápido para que el remolino se lo lleve todo, incluso a nosotros, como cuando jugabas en la pileta. Tendríamos que haber sido capaces de decir basta, esto puede rompernos, así como me decía mi viejo.
Y claro ahora ya no tenemos donde hacer remolinos, ni flotar tranquilos, cada cual atiende su juego, nada o se ahoga en sus propias aguas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario